jueves, 27 de mayo de 2010

Padre secuestra hija de 2 años; amenaza madre de muerte

“Sólo quiero saber donde está mi hija, quiero decirle que la quiero”. Estos son los mayores deseos de Mariana Feliz Zayas, de 39 años, de San Juan de la Maguana, quien motivada por la desesperación acudió a la Z101, para que le ayuden a rescatar su hija de 2 años que hace dos meses no ve, porque supuestamente su padre la tiene secuestrada, y de quien recibe amenazas.

Mariana Feliz Zayas explicó a periodista de Z101digital.com, que hace dos mese no ve a su hija Luisa María (Rashely) Encarnación Feliz, de apenas 2 añitos, luego de que el pasado 26 de marzo se la entregara a su papá, Luis Manuel (Chichí) Encarnación Mejía, para que éste pase el feriado de Semana Santa con la menor, porque vino del exterior, pero desde entonces no ha vuelto ha saber de ella.

Feliz Zayas reveló que después de tres años conviviendo con su esposo, hubo de separarse hace ya un año y tres meses, porque él no quería a otras dos hijas (Cristalia Nathalí Polanco Feliz, 16 años y Mariel Polanco Feliz, de 13 años) que ella tuvo en otro matrimonio, a las cuales maltrataba verbalmente, gritándole constantemente que abandonen la casa, cual si fueran animales, “no quería verlas”, aseguró.

Luego de la difícil separación de su esposo, ella procuró quedarse con la custodia de Luisa María (Rashely) Encarnación Feliz, muy a pesar de que es desempleada, pero como toda madre, lucha por conseguir el pan de cada día de su niña, sin importar a qué hora ni cómo, lo importante es darle que comer, susurró.

Declaró que el individuo vive en Estado Unidos, y que visita República Dominicana cada dos o tres meses, razón que le motivó a entregarle la niña el pasado 26 de marzo, a solicitud de éste, para pasarse el feriado de la Semana Mayor con la chiquilla y así ofrecerle el calor paterno que tanta falta ha de hacerle, sin embargo, debió devolverla al hogar materno el pasado 6 de abril, pero “me he quedado esperándola”, dijo Mariana Feliz Zayas, con obvia tristeza en su mirada.

Ella, confiada en que la infante estaría bien cuidada en casa de su padre y con sus familiares, se fue confiada para San Juan a visitar a su madre, que hacía meses no veía e ilusionada con que a su regreso volvería a sonreír junto Rashely, pero ahora maldice potentemente aquel día 26 de marzo, cuando inocentemente entregó su hija.

Qué hago?
No obstante a que hace dos meses no ve a su hijita a los ojos, ni le da de comer, menos una dulce caricia, Mariana Feliz Zayas anda a escondida y con mucho temor por las calles, pues Luis Manuel (Chichí) Encarnación Mejía le dispara donde quiera que la encuentra.

“Yo he tenido que irme a vivir con una amiga, porque ese hombre me a disparado en varias ocasiones, inclusive en la casa de mi tía y que yo cuido, porque ella viva en el exterior. Muchas veces me ha engañado, diciéndome que me la va a entregar, pero desde que abro la puerta, lo que me sorprende es un disparo, y entonces ahí clamo a Dios para que me permita algún día abrasar a mi querida Rashely, yo no sé como está ella”, lamentó.

Comunicó que pese a que está amenazada de muerte por Chichí, ha hecho varias visitas a los familiares de éste, paro “ellos se esconden, no me dicen nada, no me quieren ayudar con la situación, han cambiado todos los número telefónicos para que yo siquiera llame, yo no se que hacer, dime tu qué hago”, se quejó.

¡Que vaya a la justicia!
Ésta fue la exclamación de la angustiada madre, ante la pregunta de quien suscribe, sobre si fue a poner la denuncia ante las autoridades competentes. Y es que esta madre luchadora ha visitado todas las Procuradurías Fiscales de Niños, Niñas y Adolescentes de casi toda la capital dominicana, incluyendo algunos destacamentos, pero no le ayudan en nada.

La impotencia se apodera de su esperanza, pues manifestó que en las fiscalías lo único que le piden es que ubique personalmente al hombre que, por demás, anda armado. Peor aún, lo único que le entregan son simples papales, “pero que hago yo con papales”, se preguntó.

Hastiada por la lentitud de la justicia, se ha cansado de esperar y armada con sus papeles en manos que recuerdan que los niños necesitan a su madre, dijo que visitará todos los medios del país, para ver si alguien se apiada de ella.

La industria del secuestro parece ir creciendo como una bola de nieve que se lleva todo lo que está a su paso, lo peor es que la mira de estos criminales parece haberse centrado en los niños, conociéndose en el país, coso como este, donde son los padres o familiares muy cercanos los responsables de los secuestros.

Mariana Feliz Zayas salió de la sala de redacción de este medio muy triste, y sus ultimas palabras fueron “hasta que no vuelva a ver a mi hija”, asegura “no descansaré”...

miércoles, 26 de mayo de 2010

A 15 años de prisión asesino de Helen Pujols Suriel


El Primer Tribunal Colegiado de la Provincia Santo Domingo condenó a 15 años de prisión al hombre que mató a la periodista Helen Pujols Suriel, hecho ocurrido el primero de enero de 2009.

El presidente del tribunal, magistrado Julio Cesar Lara, acogió la decisión en contra de Junior Domínguez, quien utilizó el arma de reglamento de su hermano, el capitán de la Policía, Fausto Encarnación Domínguez, para quitarle la vida a Pujols Suriel.

La sentencia emitida por los jueces descarga al oficial de la institución del orden, pese a que se presentó a la escena del crimen y recogió el arma con la que su hermano cometió el crimen.

El padre de la periodista asesinada, Nicanor Pujols, se quejó de la sentencia y dijo que 15 años no son suficientes para que Junior Domínguez pague el crimen que cometió, al tiempo, se quejó de que el capitán de la Policía Nacional haya sido descargado, por los jueces que integran el primer Tribunal Colegiado de Santo Domingo.

La comunicadora Suriel Pujols fue asesinada en momentos en que se encontraba en una habitación de la residencia donde vivía en el sector de Los Tres Brazos, municipio Santo Domingo Este.

Justicia!!!!!!!!!!!

lunes, 24 de mayo de 2010

Déjame que te cuente


Versión2: Crisleydi Durán

“Si seguimos mezclando pobres con pobres perdemos una capacidad de aprendizaje brutal”. Loreto Soto

Esta frase describe muy bien el comportamiento de muchas personas, que no son personas, pero que lamentablemente proliferan a mi lado últimamente y que yo las llamo “malas”.

Ésto, porque hay personas que por joder al otro se joden a sí mismos. prefieren sacrificar su vida con el objetivo de hacer maldades y de demostrar potestad barata, que al final de cuentas no le incumben, que no son propias. Se olvidan de su propio ser para lastimar la capacidad pensante de otros. Nunca son felices porque siempre esperan ver quejar a los demás. La envidia arropa su vista y no deja ver sus propios errores. Siempre he dicho que hay unas pocas personas que vuelan, como los maestros, inclusive, hay algunas, menos aún, que vuelan muy alto, como los sabios, pero las hay también, y qué pena, que se arrastran, aquellos que siquiera tienen altura para levantar su cabeza del suelo, que mientras pasa el tiempo más abajo se ven porque no tiene capacidad propia de impulsar sus conocimientos.
A veces no le encuentro sentido a la experiencia cuando veo que hay otros que desarrolla esa faceta al instante y durante el transcurso de su oficio. Gentes que, sin un objetivo lógico y comprensible, buscan parecer más altos que los demás. Muchas veces lo hacen intentando subirse a la espalda de los otros, pisoteando objetivos ajenos y, además, dañando a personas que sólo querían conseguir el objetivo de alzar un poco el vuelo por sí mismas.

Hace tiempo esas malas personas despertaban en mi una ira incontrolable. Con el paso del tiempo, esa ira se ha ido transformando en una especie de rabia interior que suelto unos pocos días, para dar paso a la más absoluta indiferencia.

No me alegro por sus caídas, pero tampoco me repugnan sus triunfos. Me dan igual ambos. Simplemente, esas personas, a las que, por algún motivo estoy conectada, ya no son dignas de considerarse parte de mi mundo. Son simplemente personas ajenas a lo que quiero para mi.
Gentes que en su día se dijeron mis amig@s, han pasado a ser carne del olvido. Rememoro los momentos que pasé con ellas y sólo alcanzo a darme cuenta del tiempo que perdí intentando sacar un rasgo positivo de esas relaciones. Porque no hay rasgo positivo. Son tan pobres de espíritu que no ven más allá de su sombra, más allá de sí mismos y si, por casualidad, tu sombra se cruza con la suya, saltan chispas de maldad.