lunes, 27 de julio de 2009

Nueva era en la prensa mundial

Versión2: Manauri Jorge

Es innegable y difícilmente ignorada la revolución que está trayendo consigo la nueva forma de hacer periodismo: El periodismo digital. Sobre este hecho, cabe señalar que así como cada medio, ya sea impreso, radiofónico, televisivo o cinematográfico, tiene una manera particular de tratarse, esta nueva forma de trabajar las informaciones exige un trato diferente al que se le está dando hoy en día por los obreros de la prensa.

En reseñas se conocen tres etapas del periodismo: la era ideológica, que inicia con la primera publicación impresa en Inglaterra (1703), hasta los preludios de la Primera Guerra Mundial (1914); en segundo orden subsiguió la era informativa (1914-1945), que tuvo sus auges en las penumbras de las guerras mundiales y la necesidad que tenían las personas de ser informados de todo cuanto acontecía en los rincones más remotos del mundo; A esta etapa le siguió el periodismo explicativo, donde el periodista no se limitaba a informar sobre el hecho sino a explicar los pro y los contra que motivaron el fenómeno.

Pero los tiempos van cambiando y todo ser viviente sufre sus secuelas. Lo que una vez fue lucha ideológica pasó a la informativa. Lo que fue una guerra por quién informa más se convirtió en una batalla por quién detalla más sobre un hecho. Ya hoy cambiamos a otra etapa con el periodismo digital. La era cibernética…

El ciber periodismo conlleva en su trato una forma distinta de redactarse. Si las informaciones para ser emitidas en radio y televisión se escriben en tiempo presente por la naturaleza de estos medios, es mucho más pertinente hacer lo propio en la Web porque las noticias son al instante, en el mismo momento en que se producen, a diferencia de los medios anteriores que llevan una producción y pos producción antes de transmitir las notas.

La prensa digital ofrece todas las características que nos brindan los demás medios tradicionales: audio, texto, imagen, infografías y video. Además, garantizan la facilidad de tener un background de una noticia con un clic a través de un hipervínculo o hipertexto, cosa que no nos ofrecen otras alternativas informativas.Pero llevar este cambio a los periodistas conservadores, quienes mantienen la tinta indeleble de la pirámide invertida, será una verdadera odisea. Lo peor del caso es que la nueva generación de reporteros y escritores informativos se han dejado llevar por la corriente de la “vieja guardia” y hacen lo mismo que hicieron unos hombres hace más de un siglo sin atreverse siquiera a cuestionar las normas de redacción.

Todo se hace mecánicamente con un esquema obsoleto que se creó bajo circunstancias donde la necesidad ameritaba colocar los párrafos en orden de importancia, pero con la invención de las computadoras y los programas de diagramación, esta “pirámide” es parte del pasado, aunque algunos no quieran cortar el cordón umbilical. Hoy se propone la teoría de un “reloj de arena” donde se redacte en cada párrafo algo importante que no se pueda eliminar y que mantenga al lector atrapado de inicio a fin.

Cambiar los esquemas y paradigmas comunicacionales no es tarea fácil, y requiere de gente preparada dispuesta a usar esta nueva herramienta digital como ella mismo lo exige, con innovación y destreza.

viernes, 3 de julio de 2009

Entre dudas y acertijos, un país desconcertado

Versión2: Crisleydi Durán

República Dominicana pasa de un extremo a otro. Antes había un gobernante que reprimía la sociedad bajo un terror de dictadura, ahora hay uno que es disímil con el otro, pero ¿será peor, o simplemente es que se toman las mismas acciones con otro nombre? Libertad de prensa, ¿quién dijo eso? En este país hacen falta explicaciones que a los ciudadanos les urgen por tantos descontentos.

Alguien tiene que pararse a decir el por qué los funcionarios son tan corruptos, la razón de crear una politica de enajenación contra los “pendejos de la masa pobre”. el por qué se le resta importancia a unos obreros de la tierra que dejan la vida en un campo para producir alimentos, cuyo resultados son despreciados en las esquinas porque nadie les hace caso.

En razón de otras interrogantes surge una inverosímil inquietud, ¿cuáles fueron los motivos que empujaron a las autoridades permitir que también se destruya la segunda parte de la palabra medioambiente?

Una cara tiene que revelar por qué el sistema político dominicano es circular, a qué se debe que el plan educativo limita a la enseñanza y qué tiene que ver una clase obrera con el desarrollo decreciente de una sociedad.

Qué se hizo con la repetida consigna de ¡E’ pa lante que vamos! Qué camino tomó el dichoso perfeccionamiento empresarial. La misma voz que un día aseguró alimento barato, que ese mismo diga por qué es tan difícil que los más pobres no se puedan alimentar bien. Ese hombre que removió las ilusiones de todos los dominicanos debe expresar ahora el por qué de tantos fracasos, o al menos, sus restricciones.

La lista de las preguntas sin respuestas son muchas y omitir tantas interrogantes no va a solucionar los problemas. Por favor, que alguien, con respuestas convincentes, dé pronto de la cara a nuestras inquietudes.