viernes, 20 de febrero de 2009

La Prensa: el poder del Imperio.


Cuando el tiempo decidió anclar en junio de 1776 nunca pensó que la suerte se casaría con el pueblo que ese día vería nacer su independencia. Estados Unidos de Norteamérica, fabrica de sueños con resultados isofactos.

Marcando un preludio en la trayectoria histórica de esta nación, es pertinente decir que en los años que le ha tocado ganar sus canas, ninguna de ellas ha salido por el sudor de una batalla justa; para la primera guerra mundial (1914-1918), mientras en Europa y Asia se descuartizaban los cuerpos, USA conquistaba los grandes territorios de América sin enfrentar un adversario digno que se opusiera al baño de sangre. Tampoco en la segunda guerra mundial (1938-1945) vieron oposición justa, ya que se dedicaron a financiar las reconstrucciones de las ciudades en los países que solo quedó el polvo y las personas agonizando.

Toda esa gravedad cayendo a su favor dio paso a que se abastecieran de los recursos de otras naciones y se fueran apoderando de territorios muy fértiles en producción agrícola y minera, lo que llevo a la tierra del tio Sanz a convertirse en la cúpula de las potencias mundiales. Para la década del 50’s Estados Unidos tenia acciones en todo el mundo y no se detendría hasta ser el número uno en todo.

Pero, para poder manifestar todo su poder de forma indeleble era necesario que se auxiliara de una herramienta tan fuerte que no fallara y tan segura para no ser detectada; los Mass Medias.

Con la credibilidad que poseían los medios de comunicación en la segunda mitad del siglo XX, los poderes céfalos del mundo querían adueñarse de ellos para difundir sus ideologías y crear zombis vivientes que dieran por bueno y valido cualquier acción que ejecutara su superior.

Para la década de los 80’s más de 50 compañías controlaban los medios electrónicos de comunicación en Norteamérica; para 2002 se habrían reducido a nueve el total de empresas propietarias de los medios y hoy en día se podrían contar con una sola mano los que tienen bajo su poder grandes cadenas informativas. Solo el alemán Rupert Murdoch posee más de 175 periódicos y varias redes informativas que todas firman bajo su nombre, además de poseer la MySpace, la Fox Century y la cadena televisiva Fox.

En la invasión que se hizo a Irak, por mandato del ex presidente George Bush, los 175 periódicos que domina Murdosh publicaron como buena y valida esta atrocidad -cabe decir que el magnate australiano es un político por excelencia- lo que condicionó a las personas a creer la absurda idea de que la invasión se estaba haciendo para “salvar” una nación de las garras de un tirano. !Que falacia!

En esos momentos donde se fracturó el brazo de la soberanía Irakí, todos los medios y agencias de prensa occidentales justificaban las acciones norteamericanas, las que no lo apoyaron se mantuvieron en el anonimato como la BBC que dedicó solo el 2% de su cobertura internacional a la guerra, una cadena informativa tan “prestigiosa” aseguraba, en el 90% de sus noticias, que Sadam Husein tenia las armas de destrucción masiva, sin embargo ya está más que demostrado que eso era totalmente falso.

John Pilger (quien es uno de los periodistas más controversiales del mundo) dijo que “en las guerras la principal victima es la verdad” y no se equivocó. Solo hay que escudriñar un poco para darnos cuenta que las luchas mundiales del siglo pasado y lo que va de éste, han tenido como base grandes propagandas por los medios de comunicación justificando sus acciones.

El poder de los medios electrónicos de influir en la mente de los receptores es inimaginable. El hecho de que una sociedad completa sea condicionada a pensar como otros quieren que piensen sin siquiera darse cuenta de lo que pasa, eso es magia sin barita.

Hemos visto caer grandes naciones y otras padecer por no dejarse doblegar; hemos sido testigos de injustas acciones en donde nos pintan de colores lo que es totalmente negro; hemos escuchado las “verdades” más irracionales y aun así las creemos.

No seamos ilusos y superficiales en nuestro razonamiento. El poder del Imperio no está en sus armas ni en su economía, su poder está en los medios de comunicación masivos que hacen de nosotros un campo minado de informaciones subversivas. La “verdad” no existe, lo que conocemos no es lo que realmente es, tenemos lo que otros han querido que sea nuestra realidad y hay de aquel que se atreva a cuestionar eso.

Hoy en día no se hace periodismo, más bien se hace propaganda disfrazada de prensa para mantener y preservar los intereses de magnates como Murdosh, pero nuestro país no se escapa de esta realidad. Es lamentable la situación, nuestros medios están dominados por 4 o 5 familias que han hecho de la profesión mas completa del mundo una completa porquería.

Por Manauri Jorge

martes, 10 de febrero de 2009


Un conato de lluvia parecía que impediría la manifestación pactada para las 3 de la tarde, pero no fue la lluvia…

Casi entrando las 4 de la tarde, personas e instituciones de distintos sectores dijeron presente en la protesta del parque Enriquillo y con pancartas, afiches y letreros protestaron contra el Gobierno y contra figuras públicas que se han visto involucradas en actos delictivos.

No bien iniciada la actividad, miembros de la Policía Nacional irrumpieron en el lugar exigiendo un permiso legal para realizar la manifestación y, como era de suponerse, se le presentó el permiso firmado por el ayuntamiento. 30 minutos después, los militares se apoderaron de los carteles y se llevaron, con la furia de un animal salvaje, el retrato del Presidente.

Los activistas que organizaron la manifestación se opusieron a la represión y ahí comenzó la revuelta que daría como resultado el enfado colectivo de la gente del lugar.

Cuando las aguas se calmaron, representantes de distintos grupos sociales iniciaron El Zapatazo, lanzando botas, zapatos, tenis y demás calzados, expresando su inconformidad ante la política gubernamental que sigue el actual mandatario.

La actividad contó con la participación de distintos sectores y grupos sociales, entre los cuales mencionamos a Toy Jarto, La Multitud, Foro Social Alternativo, FELABEL y demás movimientos cívicos, que concluyeron su protesta, mientras el ocaso agonizaba y fusilaba la tarde.

Por Manauri Jorge

martes, 3 de febrero de 2009

Paraíso Natural

Por Crisleydi Durán

video

Al norte del granero del país, está el Pico Duarte, la elevación más alta de la Republica Dominicana y Las Antillas, en medio de una inmensa cordillera donde los ojos brillan como el sol y una sensación de libertar se siente, se vive y se disfruta, donde los párpados se humedecen hasta hacer brotar lágrimas y un sentimiento patriótico profundo se apodera del visitante.

Cuando damos una mirada a vuelo de pájaros y percibimos el canto sonoro de las aves, la vida nos sonríe y al penetrar en el bosque la temperatura baja. Se observa el afán para subsistir en estos bosques cubiertos de pinos centenarios, rodeados de agua que emergen de los manantiales como una bendición del creador.

Con una flora y fauna conservadora de ríos, arroyos y agua cristalina. El pico esta ahí. La elevación que sintetiza la cima del orgullo dominicano, donde la brisa sopla con libertad y sin contaminación, donde un hombre con machete al cinto y cigarro en boca eleva una plegaria al mundo para expresarle su agradecimiento al altísimo, por haberle proporcionado tantos privilegios en este valle de las amarguras y ansiedades.

Un lugar donde la naturaleza es amiga y protectora del caminante. Una boscosa zona, donde el poder supremo, derramó toda su bendición y grandeza. Aquí, lejos de la civilización, del vaivén de los vehículos y el bullicio de la ciudad, el viento ruge y astro rey comienza a ofrecernos los primeros momentos de un romántico atardecer. El turismo de montaña, el deleite que produce la naturaleza virgen, la vista a las escarpadas colinas que parece que vienen hacía ti, es un espectáculo admirable.

El verdor de la biosfera combinado con la languidez y la descomunal altura de los pinos, te llena de paz. Te acompaña el aire puro y la melodía que producen los pájaros, sonido que se convierte en una sinfonía eterna que se pierde en un sueño reparador. Una vez llegas al Pico Duarte sientes la dominicanidad.

Un valle cubierto de campiñas, de arroyos, ríos y manantiales. Aquí en la elevación más alta de las Antillas, también existen los picos La Pelona, y la Rusilla de nieves blancas que deleitan nuestros sentidos y alegran el espíritu.

Cuando te vas de ahí se devuelve el deseo de sentirte protegido por alguien inocente a los problemas sociales, la naturaleza. !Visítalo!

A petición de nuestros seguidores....