sábado, 5 de mayo de 2012

La libertad de y desde la prensa Dominicana

El ejercicio periodístico mundial celebra cada 3 de mayo, desde que en 1991 la Conferencia General de la UNESCO eligió esta fecha para conmemorar la Declaración de Windhoek (África), el Día Internacional de la Libertad de Prensa, cita histórica que sorprende a República Dominicana bajo un esquema con altas y bajas sobre este particular.

La situación que vive el país caribeño con relación a una deontología periodística fue reconocida por uno de los directivos de la Comisión de Libertad de Expresión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Miguel Franjul, quien el pasado 23 de abril confesó:

"En el último semestre (octubre 2011-abril 2012) se incrementaron los casos de agresiones, amenazas o sometimientos judiciales contra una treintena de reporteros y productores de programas radiales y televisivos por parte de ciudadanos civiles y agentes de la autoridad policial, que suscitan legítimas preocupaciones por la situación de vulnerabilidad e inseguridad que rodea su misión en nuestro país".

El también director del periódico Listín Diario mencionó algunos hechos donde el derecho de informar se ha visto mermado por acciones dolosas de terceros. En febrero pasado sucedió con el periodista Guillermo Gómez y su hijo, ambos ejecutivos del periódico digital Siglo21.com, medio bloqueado por el Gobierno bajo el alegato de que eran responsables de "hackear" la cuenta electrónica de la primera dama Margarita Cedeño de Fernández.

Problemas con el poder también han tenido los profesionales Ileana Rosario y Paul Menguis (Canal 5), Edmundo Ledesma y Johanna Pérez (Canal 16), Anthony Cordero (Canal 29), Franklin Guerrero (Canal 9), entre otros tantos que se esfumaron del interés colectivo como efímera es la vigencia de la tinta diaria.

Para este 3 de mayo el Colegio Dominicana de Periodistas (CDP) citó tres factores que limitan una plena libertad de prensa como son: la falta de institucionalidad, la concentración de los medios en unos cuantos grupos económicos y a la ausencia de un estatuto que dé garantía al ejercicio profesional del periodismo.

En un documento emitido por el CDP, presidido por Aurelio Henríquez, se plantea que "aunque esos factores traban el pleno ejercicio de la libertad de prensa, no es menos cierto que el desarrollo de la tecnología ha puesto en manos de ciudadanos y periodistas nuevos instrumentos de expresión que informan de todo lo que acontece en un momento determinado".

El CDP abogó por que se le otorgue mayor libertad a la comunicación social para que pueda contribuir a la transformación de la sociedad como lo expresan la UNESCO y la ONU en su mensaje con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Pero el rumbo que lleva la prensa criolla ya lo había vaticinado el 23 de abril pasado la periodista Nuria Piera, supuestamente amenazada de muerte por sectores políticos después de presentar varios reportajes televisivos donde denunció la corrupción garrafal de "privilegiados".

En un acto donde fue respalda por cientos de sus colegas, precisó que trabajar con las informaciones le ha costado mucho sacrificio en su país por "la impunidad y la corrupción colectiva".

Consideró que en la clase periodística dominicana hay una crisis grande porque "ahora los políticos te llaman colega", en alusión a que el poder del capital determina los horizontes mediáticos.

Pero ¿qué tan cierta es la premisa de que hoy el poder económico determina el poder mediático?

Salarios de los periodistas

Sin conocer todavía del auge de la Internet y las redes sociales, el estudioso de la comunicación Miguel de Moragas (1981) se atrevió a decir que "el estudio científico de la comunicación de masas siempre ha estado condicionado, de un modo u otro, por los factores económicos y políticos prevalecientes en cada período histórico".

Pese a que en la actualidad hay más espacios para difundir el pensamiento, no menos cierto es que los de mayor calidad y prestigio se concentran en grupos económicos que se puede contar con una mano.

El periodista y escritor Miguel Guerrero entiende que "a despecho de la basura que circula intensamente por las redes sociales, y el uso abominable que los políticos y los gobiernos hacen de ellas (...), no hay duda que el Internet y las herramientas que pone al servicio de la razón y la libertad, constituyen el más importante aporte a la dignidad humana desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos".

Sobre la libertad de prensa dijo que "los métodos de represión no son ya tan directos ni necesitan serlos, pero eso no los hace menos brutales. Los gobiernos autoritarios, aún las democracias, no necesitan ya valerse de las represalias directas contra diarios, revistas y periodistas".

El comunicador Ricardo Nieves considera que "hay más libertad de empresa que de prensa en Dominicana. Cada día la prensa libre se convierte en presa de la empresa. Las grandes corporaciones de comunicación someten el interés público a los dictados del mercado -privado- y los intereses corporativos...".

También asegura que "los dueños de los medios son los dueños de la opinión pública, y privada".

Y por esa realidad es que jóvenes como Stalin Montero, graduado con honores de la universidad estatal y asesor de por lo menos 15 tesis e investigaciones de grados, prefiere realizar labores ajenas a las de su formación académica para ganarse la vida.

A la pregunta de por qué lo hace, su respuesta fue tajante: "La libertad de prensa es una censura ejercida, en la mayoría de casos, por el establishment -grupo dominante-, representado en nuestra realidad local por una oligarquía propietaria de grupos mediáticos y empresariales que se produce basada en sus intereses económicos".

Respuesta interesante también ofreció la graduada con promedio sobresaliente Marielys Duluc, quien al momento de lograr su título laboraba en la televisión cibaeña y abandonó los medios para dedicarse al comercio independiente.

"Se padece a veces de censura activa convertida en favoritismo e indiferencia, teniendo que prostituir tu pluma o tu voz en favor de los intereses del dueño (...), prefiero hacerlo por vocación y no sentirme fracasada al ver que tantas enseñanzas fueron mentira", reflexionó.

Hace casi una década que el periodista español Juan Luis Cebrián, fundador y director de El País, expresó en su libro "Carta a un joven periodista" que "la libertad de expresión no es nuestra, sino de nuestros lectores. Bastante es que sepamos administrarla con prudencia, sin zafiedad, sin miedo".

Sin embargo, la libertad de expresión no solo contempla lo que establece el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sino que va más allá. No se promueve el ejercicio libre del periodismo si para ocupar los puestos de trabajo hay que responder a un determinado círculo económico o político.

En un estudio que realizó en agosto de 2011 el portal latinoamericano Clasesdeperiodismo.com se comparan los salarios promedio de los periodistas de la región. Para aplicar la encuesta tomaron como muestra a 463 profesionales del área que ofrecieron sus testimonios sobre el apólogo que significa un sueldo lujoso dentro del quehacer mediático.

(http://es.scribd.com/doc/63503650/Encuesta-Lo-que-ganan-los-periodistas-en-America-Latina-El-Caribe-y-Espana)

Según el estudio, el 75 por ciento de los reporteros dominicanos ganan menos de mil dólares mensuales. También destacan que el 25 por ciento restante no alcanza ni los 500 dólares en el mismo ciclo de tiempo.

En el caso de los editores y jefes de redacción, ninguno de los entrevistados dijo cobrar por encima de los mil quinientos dólares al mes.

En Puerto Rico, por citar un ejemplo, todos los editores devengan un salario por encima de los tres mil dólares cada 30 días; los periodistas ganan más de dos mil dólares. Brasil paga menos de tres mil dólares al 50 por ciento de los reporteros, mientras la otra mitad asegura obtener entre mil quinientos y mil dólares por su oficio.

Las universidades dominicanas están repletas de periodistas que decidieron ganarse la vida como profesores en vez de continuar en una labor que quizás no les garantiza la estabilidad -relativa- de las aulas.

"Salí porque no sentía que dentro de los medios podría obtener las libertades suficientes para servir a la sociedad como ingenuamente pensé que se podía hacer. Tampoco sentía incentivos económicos porque los sueldos en mi época, como siempre han sido, eran pírricos y desconsiderados", contó el profesor universitario Ramón Rosario Cocco.

Antes de abandonar los medios Cocco laboró en más de cuatro canales de televisión, sin contar sus aportes en la prensa escrita. "Dios me sacó de la prensa. Corría el riesgo de ser asesinado porque era aguerrido y mis preguntas no agradaban a los poderes dominantes", confesó.

Pero también hay otra casta de profesionales que prefieren optar por una beca internacional antes que aventurarse en sobrevivir con uno o varios sueldos inverosímiles, obligados al pluriempleo que no garantiza más que el cansancio a corto o mediano plazo.

En este Día Internacional de la Libertad de Prensa el presidente de la SIP, Milton Coleman, honra la vida de los 24 periodistas caídos en los últimos doce meses en Brasil, Colombia, Guatemala, Haití, Honduras, México, Perú y República Dominicana.

Aprovecha para externar que le preocupan "los mecanismos directos y sutiles -o no tan sutiles como en el caso de Ecuador-, económicos, legales y judiciales utilizados en varios países de nuestra región contra los medios de comunicación".

En su defecto no se refiere a la concentración de poder y la manipulación del capital contra un ejercicio que su raíz lo contempla como diáfano, pero en el pragmatismo la censura previa obnubila el criterio de los que son trapecistas de los poderes ya dominantes.

Por Manauri Jorge