jueves, 19 de enero de 2012

Simbiosis 2.0: La política y los medios


Pese a que el cuarto de siglo que me acumulan los años no permitió que viviera los procesos electorales donde las tendencias ideológicas eran las que determinaban los votos, quienes cuentan la historia unen las piezas de un rompecabezas con olor a azufre y pólvora.

Lo que sí puedo testificar es la evolución que ha tenido la manera de hacer política en los últimos 10 años. Con la implementación de la Internet -que no es otra cosa que la famosa “Aldea Global de Marshall McLuhan”- los que practican el arte de gobernar se han visto obligados a cambiar los ademanes por clicks y los panfletos por códigos binarios.

La única ventaja que tienen las canas sobre lo reciente es el “hard disc”. Por esa razón es que se pueden ver algunos de los denominados “viejos robles” con perfiles en Facebook, Twitter, Linkedln y hasta canales en Youtube. De no hacerlo quedarían en un rincón del pasado junto a los diskettes.

Pero el fenómeno que me impulsa digitar esta hipótesis no es presentar una cronología de la red de redes ni nada semejante, sino las maniobras políticas y sus medios para perpetuar el boato que les corrompe la conciencia.

Dentro de cuatro meses se elegirá en República Dominicana un nuevo “sistema operativo presidencial” y hasta entonces la abusiva avalancha de publicidad será el pan de cada día. Basta con ver un juego de pelota local para comprobar que cerca del 80% de los comerciales responden a un interés partidario. Pero también lo pueden notar en el trayecto hacia el estadio con los cientos de vallas –muy caras- que tintan de arcoíris sin balance la capital.

No conformes con acaparar los medios tradicionales, los futuros mandatarios y sus estrategas han ideado enviar minimensajes de textos a números aleatorios con la intención de agregar más adeptos a su ya nutrida manada. No importa el camino, el fin es retener o conseguir el poder.

Hay que resaltar otros focos de atención. Según los datos suministrados por el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones cerca de 300,000 personas ya cuentan con celulares inteligentes y, de esos, más del 70% tienen acceso a la Internet.

Es por esto que en las calles ya se ven los forros o skin de cada partido y hasta postales que se adhieren a los equipos. Si no menciono que la abstención electoral de 2008 fue de casi un 30% a mi análisis le faltarían "gigas" para soportar lós "virus" mediáticos.

La tendencia ha sido, desde 1996, un aumento proporcional de los que deciden ahorrarse la publicación del criterio partidario. En su mayoría son jóvenes entre 18 y 35 años, el mismo rango que ocupa el 30 y pico por ciento de los que nunca han laborado o están sin empleo. Pero también son los que figuran con más "smartphones" y los políticos lo saben.

Una muestra de que los estrategas conocen estos datos es que existen cientos de grupos o perfiles en las redes sociales dedicados exclusivamente para el bombardeo de propaganda partidaria.

Esta estrategia ha dejado en “off” a muchos interactivos de radio y televisión para darle “on” a los “cibertivos” -denominación de quien suscribe-.

Desde que Barack Obama utilizó la Web 2.0 para ganar las elecciones de 2008 en Estados Unidos, los políticos hicieron un “copy and paste” a esa estrategia y se mantienen “refresh” con las tendencias comunicacionales de la época.

Con eso de que en unos años el dinero será más virtual que físico, espero que los fondos de mi nación no estén a la orden del poder, porque, como van las cosas, no quedará ni un “centabit” para la próxima contienda electoral.

Por: Manauri Jorge